EMDR son las siglas de Eye Movement Desensitization and Reprocessing (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares). Es un enfoque psicoterapéutico estructurado que se emplea, sobre todo, en la evaluación y el tratamiento de síntomas relacionados con experiencias traumáticas. No consiste únicamente en mover los ojos ni en borrar recuerdos: forma parte de un proceso clínico que incluye evaluación, preparación, trabajo con recuerdos concretos y seguimiento.
La indicación debe decidirse después de valorar el motivo de consulta, la estabilidad actual, los recursos de regulación emocional y las circunstancias de cada persona. La información de este artículo es divulgativa y no permite saber por sí sola si EMDR es la opción adecuada para un caso concreto.
Cómo funciona una intervención con EMDR
Durante determinadas fases, la persona atiende de forma breve a aspectos del recuerdo —imágenes, emociones, pensamientos o sensaciones corporales— mientras recibe estimulación bilateral. Esta puede realizarse mediante movimientos oculares, sonidos alternos o estimulación táctil. El trabajo se organiza en un protocolo por fases y se adapta al ritmo de la persona.
El objetivo clínico no es olvidar lo ocurrido. Se busca que el recuerdo pueda evocarse con menor malestar, que disminuyan las respuestas de alarma asociadas y que la experiencia se integre de una forma más adaptativa. El resultado y la duración del proceso varían; no es responsable prometer cambios en un número fijo de sesiones.
Las ocho fases de EMDR
- Historia clínica y planificación: se exploran el motivo de consulta, antecedentes, apoyos y posibles factores de riesgo.
- Preparación: se explica el procedimiento y se trabajan recursos para regular la activación.
- Evaluación del recuerdo: se identifican la imagen, las creencias, las emociones y las sensaciones relevantes.
- Desensibilización: se realizan series breves de estimulación bilateral y se observa lo que va apareciendo.
- Instalación: se refuerza una perspectiva más ajustada y funcional.
- Exploración corporal: se comprueba si persiste activación vinculada al recuerdo.
- Cierre: la sesión termina recuperando estabilidad, aunque el trabajo no haya concluido.
- Reevaluación: en la sesión siguiente se revisan los cambios y se decide cómo continuar.
Qué respaldo científico tiene
La Organización Mundial de la Salud incluye EMDR entre las intervenciones psicológicas que pueden considerarse para adultos con trastorno por estrés postraumático. La guía NICE sobre estrés postraumático también lo recomienda en circunstancias concretas y señala que debe aplicarse con un manual validado, por profesionales formados y de manera gradual.
Ese respaldo se refiere de forma especialmente sólida al trauma y al estrés postraumático. Para otros problemas psicológicos, la evidencia puede ser más limitada o depender de características específicas. Por eso no debe presentarse EMDR como una solución universal para ansiedad, depresión, duelo, fobias o dificultades relacionales.
En qué casos puede valorarse
Una evaluación profesional puede considerar EMDR cuando existen recuerdos intrusivos, evitación, hipervigilancia, pesadillas, reacciones intensas ante recordatorios o creencias negativas vinculadas a una experiencia. Antes de empezar también se valora si hay disociación, consumo de sustancias, riesgo autolesivo, problemas médicos relevantes u otras necesidades que requieran coordinación o estabilización previa.
Qué se siente durante y después de una sesión
La persona permanece despierta, orientada y con capacidad para detener el procedimiento. No es hipnosis. Puede aparecer activación emocional, cansancio o nuevos recuerdos entre sesiones; estas reacciones deben comentarse con el profesional para ajustar el ritmo y reforzar los recursos de regulación. Una intervención cuidadosa no fuerza a relatar todos los detalles ni comienza el reprocesamiento antes de contar con una preparación suficiente.
Cómo elegir a un profesional
- Comprueba la titulación, la habilitación sanitaria y la colegiación.
- Pregunta por la formación específica y la supervisión en EMDR.
- Solicita información sobre evaluación, objetivos, posibles alternativas y confidencialidad.
- Desconfía de las garantías de curación, los plazos cerrados o la idea de que sirve para cualquier problema.
Si quieres conocer cómo se plantea este enfoque en consulta, puedes ampliar la información en terapia EMDR en Colmenar Viejo o consultar disponibilidad.

